Un buen diseño de cocina tiene que facilitar el trabajo,  es tan importante la practicidad como la estética. Queremos un lugar bonito donde se frene el ritmo de la vida cotidiana e invite a desconectar mientras cocinamos.

Es en la cocina donde ocurren la mayor parte de las actividades  familiares.

ELECCION  MATERIALES

  • SUELOS: Hoy en día son muchos los materiales que por su dureza pueden ser adecuados para una cocina. Porcelánicos, parquet sintético, microcemento e incluso pvc o baldosas hidráulicas.
    Sin embargo al final la facilidad de limpieza suele ser el factor clave para la elección.
  • PAREDES: El  gran clásico es el revestimiento cerámico en todas sus versiones y acabados. Aunque para mí, las paredes tienen un gran potencial para la decoración. Un papel vinílico, pintura decorativa, un juego de cuadros sobre una pared monocromática, siempre nos aportara más que un alicatado por muy bonito que sea o muy bien instalado que este.
  • MOBILIARIO: El material dominante y que nos va a dirigir en la elección del resto, es el mueble. Los frentes de estos pueden ser de infinidad de materiales, colores y texturas. Laminados, polilaminados, lacados, maderas, cristal, acero…Una vez elegido el resto es más sencillo.
  • ENCIMERAS: Una encimera fina o gruesa, clara u oscura, de mármol, granito, silestone, corian o acero. Depende de lo que busquemos en cada caso. Todas las opciones son válidas y nos aportaran singularidad a nuestra cocina.
  • ELECTRODOMÉSTICOS: Integrar en el mobiliario las piezas más grandes, es la opción más aconsejable. Diseño, prestaciones y marca. La oferta es infinita.

El éxito está en trabajar estos puntos conjuntamente, sin olvidarnos de la iluminación.  Una buena elección nos cambiara totalmente el ambiente.